Cine análisis: Germán Robles como El Vampiro

Por Carlos Alberto Avila Peña

 

da vida a , un Conde que llega misteriosamente desde Hungría en una caja de madera ¿Por qué un ser infernal, inmortal y sediento de sangre llegaría en una caja precisamente a México? La respuesta se podrá argüir en el hecho de que son los creadores del filme los que adaptan el clásico de horror de Bram Stoker, Drácula, al contexto mexicano.

Marta, una joven atractiva y educada llega a Sierra Negra en búsqueda de la casa de sus tíos, para cuidar a su tía enferma. En el camino se encuentra a Enrique, un médico viajero que se ofrece a acompañarla, posiblemente porque desde el inicio sintió atracción por ella. Curiosamente viajan en una carreta que transporta una caja con terrible aspecto, pero que contiene una leyenda que hace referencia que llega procedente desde Hungría.

El camino y el lugar poco a poco se vuelva más inhóspito, al grado de que el conductor de la carreta decide abandonarlos. El viaje a pie en búsqueda de la hacienda de los tíos, se torna cada vez más misterioso y es constante la sensación de Enrique de haber sido seguidos; dicha sensación es cierta, los ha estado observando una misteriosa pero bella mujer…

Con su llegada, recibe la noticia de la muerte de la tía, lo cual es una terrible tragedia, la mujer misteriosa resulta vivir en la misma casa de la tía muerta, la cual fue enterrada previamente, ante una abierta actitud sospechosa de los sirvientes de la familia. Todo el ambiente es extraño y tenso, la oscuridad y los espacios penumbrosos son la constante en toda la trama.

La misteriosa mujer, Eloísa, quien es un vampiro, tiene una alianza con un fino caballero, alto, con gran porte y gran solemnidad hasta en el movimiento corporal. Es el Conde Karol de Lavud o Luvad el vampiro, quien está deseoso de ampliar su círculo de vampiros y busca reclutar a Marta. Suspenso y terror, pesadillas y visiones espectrales son la constante en éste filme. La disputa entre el bien y el mal es por Marta, la sobrina de María Teresa, quien fingió su muerte al descubrir la conjura de los vampiros.

Enrique siempre es escéptico respecto a las visiones y los miedos de Marta, en una actitud de encontrarle una explicación científica a las cosas o de minimizar los problemas de Marta. Mientras se desarrolla la intriga, el suspenso, la incertidumbre y las escenas fantasmagóricas, se va gestando una relación de atracción entre Marta y Enrique.

Tras varios intentos fallidos por parte del Vampiro debido a la intervención de la tía presumiblemente muerta, Marta quien ya sospechaba que algo no estaba bien dentro de la hacienda, es raptada por el Vampiro, quien previamente envenenó a Marta con ayuda de Eloísa, a fin de provocarle la muerte para facilitar su conversión en una vampira más. Marta no murió, pero quedó muy debilitada debido a la pócima que le suministró Eloísa, reviviendo a la mitad de su velorio.

Enrique con ayuda de la tía quien fue descubierta viva en la cueva mortuoria y junto con algunos sirvientes, van en rescate de Marta a manos del vampiro. Es un vampiro no muy poderoso, si tomamos en cuenta la narrativa y la sobre vampiros, los cuales pueden convertirse en diferentes elementos naturales, como niebla, gas venenoso o como animales como lobo, siendo el murciélago el único ser materializable por parte del vampiro. Duval enfrenta con sus propias manos a Enrique en un duelo de espada contra palo. Y en mitad del encuentro lo sorprende la mañana (además de no ser tan poderoso, no es tan previsor) y tiene que volver cuanto antes a su ataúd.

Los sirvientes buscan proteger a su amo, pero son derrotados por Enrique quien termina salvando a la dama mientras se incendia la guarida del vampiro, quien muere a manos de la tía, cuando ésta le clava una estaca en el pecho. El bien ha triunfado contra el mal.

Es digno de llamar la atención y se agradecen los intentos de fantástico y de terror de la época de los 30’s, 40’s y 50’s, porque a pesar de lo limitado de las producciones, se buscó llevarle al espectador material fílmico diferente. Podrán abundar las críticas respecto a que, si fue una mala copia del cine hollywoodense, sin embargo, creo que México no fue el único país en intentarlo. Dentro del contexto mexicano, se adaptaron historias basadas en ficciones creadas anteriormente, en éste caso Drácula, y al dotarlas de características propias dentro de ese contexto, la hace una obra original, con su propio estilo y su propio discurso. Hoy nos podrá parecer risible en muchos sentidos el producto final de El Vampiro, sin embargo, hay que tomar en cuenta que se buscó brindar una alternativa al público, ávido de historias diferentes de las historias de rancho.

 

Ficha técnica:

Título original: El Vampiro

Año: 1957

Duración: 83 minutos

Género: Horror

País: México

Dirección: Fernando Méndez

Guion:  Ramón Obón

Música:  Gustavo C. Carrión

Producción: Cinematográfica ABSA

Reparto:

Germán Robles: Conde Karol de Lavud o Duval el vampiro

Ariadne Welter: Marta González

Abel Salazar: Enrique

Carmen Montejo: Eloísa

José Luis Jiménez: don Emilio

Mercedes Soler: María

Alicia Montoya: María Teresa

José Chávez Trowe: Anselmo

 

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